
Via: Flora y Fauna

Via: Flora y Fauna


En una librería de Brooklyn prohiben el libre acceso a Tintín en el Congo, mientras el ciudadano belga que denuncio el álbum en su país repite querella en Francia. Me pregunto que habrían hecho con este Pappa in Afrika del sudafricano Anton Kannemeyer.
Via: Paul Gravett

Ben Towle escribe en su blog un interesante artículo sobre una faceta insuficientemente apreciada: la de colorista. Para dar un ejemplo ¿alguien sabe quién es Josette Baujot? Personalmente lo ignoraba hasta su fallecimiento el pasado 14 de agosto.
Es un hecho que el cómic francés tomó la ventaja al norteamericano, durante la época del color directo (comparar por ejemplo cualquier obra de Bilal con Watchmen) pero con la llegada del color digital las tornas se igualaron momentaneamente hasta la irrupción de la generación Nouvelle BD una de cuyas innovaciones más importante ha sido, en mi opinión, restituir la personalidad propia del color europeo.
Pero a diferencia del color directo en que dibujante y colorista eran la misma persona, no sucede así en muchas obras del nuevo grupo de autores franceses cuando se entregan a la producción en cadena. No es casual que en Francia se haya creado recientemente una asociación de coloristas de BD.
De lo que íbamos a hablar es de Blain y en particular de su obra Gus, uno de cuyos méritos principales es, precisamente, el color de Walter Pezzali. Towle identifica y describe en su artículo varios rasgos que indican la importancia narrativa del color en esta obra:
En el artículo de Towle tenéis las imágenes. Realmente vale la pena echarle una ojeada
4 – El nueva York de Daredevil
Via: Architects’ Journal

Un breve artículo de David Turgeon sobre una secuencia de El Loto Azul en Du9

En concreto por ésta, la número 3 de Las joyas de la Castafiore y su boceto previo. Se que no es lo mismo pero… toma Superman.
Vía: Bodoi

No pasa un mes sin que Moulinsart demuestre que es la Spectra de los tebeos, mucho peor que la SGAE española. Ya no porque prohiba el uso del material gráfico de Tintín con fines culturales, que bien visto es publicidad. Tras el pastel de hace unos años con los derechos del reportero belga en nuestro país, ahora van a por Casterman, LA editorial de Tintín (desde 1934). Dicen que no confían en la capacidad de penetración del grupo francés en el mercado asiático, recordemos que Casterman es de Flammarion y estos a su vez del Rizzoli-Corriere de la Sera, ¿no será que quieren renegociar al alza, al mejor postor….al calor de la película de Spielberg?
Vía Wartmag